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Policiales

Sigue grave la policía de La Plata que se enfrentó con dos ladrones

Ayer indagaron al detenido, pero se negó a declarar. El cómplice no aparece por ningún lado


La subteniente del Comando de Patrulla La Plata, Alicia Arce (38), continuaba internada anoche en el hospital Italiano, conectada a un respirador automático, debido a las graves heridas que sufrió al ser baleada en la cara, cuando fue a cubrir una denuncia de robo a una vivienda del barrio La Loma.

Según una fuente del caso, “se la mantiene en coma inducido mientras le realizan distintos exámenes clínicos para determinar cuál es el alcance real de sus lesiones y si pueden existir secuelas”.

“Está monitoreada las 24 horas por un equipo médico interdisciplinario y con la compañía permanente de sus familiares y amigos”, agregó.

Sin dudas, la policía “sigue peleando por su vida”, con un dato que no deja de ser alentador, pese a la gravedad de la situación en la que se encuentra: en estas últimas horas, todos los parámetros habrían mostrado un grado de evidente estabilidad.

Como se recordará, Arce recibió un impacto que le ingresó por el maxilar, le bajó por su cuello destrozándole la traquea y terminó alojado detrás de un pulmón, previo paso por la clavícula.

Respecto de los acusados de la salvaje agresión, hay un detenido y un prófugo.

El detenido, identificado como José Pablo Riquelme (34), fue indagado ayer por el fiscal Marcelo Martini, a cargo de la investigación, pero se negó a declarar.

La imputación es por “tentativa de homicidio criminis causa, cuya penalidad se agrava por el empleo de arma de fuego, robo agravado por el empleo de arma de fuego apta para el disparo, portación ilegal de arma de guerra, encubrimiento agravado por el delito precedente, todos en concurso real”, delitos que prevén una pena de prisión por demás elevada.

Respecto de los elementos que el fiscal encontró para endilgarle esos cargos, en el requerimiento de detención mencionó que “en especial de la directa imputación que le dirige el oficial Gustavo Federizzi, compañero de móvil de la oficial herida. A su vez sopeso en especial los dichos de las víctimas del desapoderamiento, Maximiliano Oscar Gago, Miguel Angel Testa, Di Marco Filomena y María Dominga Di Marco y la directa imputación que le dirige Alberto Bartoli quien efectuara el llamado al 911, y Carlos Alberto Ferreyra, morador de la vivienda contigua, que observó toda la secuencia de los hechos”.

LOS DISPAROS

Al momento de describir la salvaje secuencia del enfrentamiento, el fiscal Romero señaló que “al intentar darse a la fuga, alertado que fuera personal policial sobre un robo en proceso de la modalidad entradera, al constituirse en el lugar, divisa a uno de los malvivientes, a quien dada la voz de alto, emprende la fuga; mientras que el otro sujeto con el fin de procurar su impunidad, intenta dar muerte a la oficial Alicia Arce, a quien con un arma de fuego -del tipo pistola calibre 9mm que portaba sin la debida autorización legal- le efectúa disparos causándole heridas de tal gravedad que pusieron en riesgo su vida; no logrando tal cometido por razones ajenas a su voluntad; tras lo cual descerrajó sendos disparos en perjuicio del efectivo Gustavo Federizzi, quien debió ponerse a resguardo y con su arma reglamentaria repeler la agresión”.

Como se recordará, en esa acción de defensa, el compañero de Arce logró herir a Riquelme en dos ocasiones, por lo que tuvo que ser derivado de urgencia al Policlínico San Martín, pero fuera de cualquier peligro.

De hecho, tras las curaciones de rigor, fue encarcelado y ayer derivado al edificio de las fiscalías platenses para la audiencia de la indagatoria.

CAMARAS DE SEGURIDAD

En relación al cómplice de Riquelme, que tiene un largo prontuario e, incluso, gozaba de una libertad asistida ordenada por un juzgado de Ejecución Penal platense, de acuerdo a la aclaración que ayer realizaron desde tribunales a este diario, no aparece por ningún lado.

De todas formas, trascendió que ya habría algunos elementos para identificarlo, como las imágenes de una cámara de seguridad ubicada en las inmediaciones del lugar del asalto -23 entre 35 y 36-, que lo mostrarían corriendo a toda velocidad.

Precisamente, ahora se intenta mejorar ese video, cuyo aporte podría resultar clave para la prosecución de la pesquisa.

En La Loma, los vecinos siguen conmovidos por lo ocurrido. Y no sólo por este nuevo capítulo de inseguridad extrema.

También se lamentan por la suerte que corrió la policía Arce, que tiene un hijo chiquito, que ahora quedó al cuidado de sus seres queridos.

En la escena de la balacera, el personal interviniente secuestró la moto en la que se desplazaban los delincuentes y una pistola calibre 9 milímetros.


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